Estar
Vivo
Construye
un nuevo camino,
marca
el ritmo hasta entonar la
melodía
que te llevara de
regreso
a la alegría,
respira
y exhala esas penas,
pero
antes de llenar nuevamente
tus
pulmones, cambia la expresión
de
tu rostro dejando que el viento
se
lleve el desgano y ese letargo
que
te amarra a la tristeza.
Ser
feliz de día y serlo de noche,
entregarse
al sueño como una
prolongación
de la dicha de estar vivo